El impacto que genera disponer de empleados alegres en las organizaciones es extraordinario. Entre los efectos de un ambiente laboral positivo se encuentra un mayor compromiso de los trabajadores, mejor rendimiento, menos rotación de personal y absentismo, más satisfacción de los clientes y aumento de la rentabilidad, entre otros beneficios.

A pesar de esta probada relación entre felicidad laboral y resultados empresariales, según la investigación llevada a cabo por Alexander Kjerulf, autor de Happy Hour is 9 to 5, solo el 15% de los trabajadores se considera totalmente satisfecho con su empleo y uno de cada dos se siente descontento con su puesto actual.

En esta misma línea, la encuesta La Felicidad en el Trabajo, de Adecco, desvela que, aunque nueve de cada diez empleados valora que su organización cuente con medidas y planes para potenciar la satisfacción laboral, solo el 50% considera que se aplican de forma efectiva estas políticas.

¿Qué pueden hacer los directivos para cambiar esta situación y conseguir equipos compuestos por empleados alegres?

La Filosofía Fish

Una metodología que contribuye a este fin es la llamada Filosofía Fish, creada a finales del siglo XX en el Mercado de Pescado de Pike Place de Seattle –de ahí su nombre- por el documentalista John Christensen.

El autor de este método se percató del buen ambiente laboral que había en uno de los puestos del mercado, donde los trabajadores ofrecían un entorno de diversión y camaradería a los clientes que llegaba a producir vítores y aplausos entre la clientela.

Pero la actitud del personal del Pike Place no era solo un atractivo ‘show’ para curiosos, sino que también se traducía en una mayor satisfacción y gasto por parte de los consumidores y demostró, una vez más, que los empleados alegres son capaces de disparar la rentabilidad de un negocio.

El empresario ideó así un nuevo enfoque del trabajo dirigido a propiciar la creación de un ambiente de trabajo amigable para optimizar los flujos e incrementar la calidad de los productos y servicios que ofrece la empresa, al tiempo que mejora la imagen que proyecta al exterior”, explica el artículo Filosofía Fish: ¿Cómo disfrutar del trabajo?

Guía: ¿Cómo ser un buen líder de equipo?

Pautas para contar con empleados alegres

Tras varios días analizando el comportamiento de los empleados alegres del mercado, Christensen llegó a la conclusión de que existían cuatro pilares básicos de la Filosofía Fish que los líderes pueden ejecutar para mejorar el ambiente laboral:

  • Fomentar las actividades gamificadas. Muchos trabajos resultan repetitivos y aburridos. ¿Y si se introduce un componente de juego para convertir las tareas en algo estimulante? De esta forma, el trabajo se vuelve más dinámico y se mejora el desempeño en todas las actividades que se realizan. “Según la Filosofía Fish, jugar es lo que te lleva a tener una mente curiosa y esta mentalidad la puedes trasladar a todo lo que hagas”, sostiene el artículo Filosofía FISH! ¡Aprende a disfrutar del trabajo!. En este sentido, los directivos pueden contribuir a la generación de empleados alegres con incentivos como recompensas y premios, reuniones para comunicar los logros de la empresa, organizar actividades de teambuilding o utilizar el diseño de los espacios de trabajo para favorecer un ambiente distendido, por ejemplo.
  • Elegir la actitud. Parafraseando al conferenciante Charles R. Swindoll, la vida es un 10% de lo que nos pasa y un 90% de cómo reaccionamos ante cada situación. Es decir, todo profesional puede decidir cómo afrontar su día a día, pero es trabajo del líder promover un espíritu optimista dentro de los equipos. Pequeñas reuniones motivacionales al principio del día, incluir a los empleados en la toma de decisiones, delegar responsabilidad, reconocer los esfuerzos y ser indulgente con los errores son algunas de las prácticas para lograr empleados alegres, empezando por la propia actitud del directivo, que será imitada por la plantilla.
  • Alegrar el día. Todos hemos comprobado en más de una ocasión cómo pequeños gestos tienen un gran impacto en nuestro entorno: una sonrisa amable ante un cliente insatisfecho, por ejemplo, ha permitido generar un punto de partida empático y abierto a la resolución del conflicto. Esto mismo ocurre en la empresa; si entramos a nuestro despacho sin levantar la vista, la sensación que provocaremos en la plantilla será negativa, pero si accedemos a la oficina saludando a cada uno por su nombre, celebrando aniversarios o interesándonos por sus problemas conseguiremos tener empleados alegres.
  • Estar presentes. Por último, este enfoque de gestión del capital humano recomienda impulsar culturas del bienestar en las empresas. Como señala C. Marco en Filosofía Fish: Poner Energía, Pasión y Diversión en tu trabajo, se trata de “permitir que los empleados aporten ideas acerca de cómo hacer su trabajo, pues a fin de cuentas, ellos son los que están más cerca de su trabajo y saben cómo hacerlo más productivo y divertido”. Por tanto, los directivos deben practicar la escucha activa, el feedback bidireccional y mostrar asertividad y empatía como canales para promover el entusiasmo y la participación de los trabajadores. En este sentido, implementar un Plan de sugerencias, realizar encuestas de clima laboral o evaluaciones 360 son herramientas que ayudan a disponer de empleados alegres.

Para llevar a cabo este análisis de valoración de la satisfacción laboral de los trabajadores, en el Grupo P&A disponemos de un equipo de técnicos y herramientas de probada eficacia que permiten llevar a cabo una gestión de la cultura empresarial, el diagnóstico del clima, la comunicación y la formación del personal.



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