Algunos de los casos de mayor creatividad en la empresa no han sido producto de un minucioso plan estratégico, sino que han surgido de forma accidental. Es el poder de la serendipia aplicada a la innovación.

Creatividad en la empresaa

Concepto de serendipia

Cristóbal Colón descubrió América cuando buscaba una nueva ruta para llegar a Asia; Fleming halló la penicilina tras una prueba fallida para hacer crecer la bacteria del estafilococo; la empresa 3M trataba de crear un pegamento ultrapotente para el sector aeronáutico cuando, por accidente, malogró una partida que dio lugar al popular post-it.

Todos ellos son ejemplos de serendipia, entendida como el “hallazgo valioso que se produce de manera accidental o casual”, según la Real Academia de la Lengua Española.

Ahora bien, este término, acuñado por Horacio Walpole a partir de la obra ‘Los viajes y aventuras de tres príncipes de Sarendip’, no significa tener mera suerte. Como puntualiza el Diccionario del Español Actual de Manuel Seco, la serendipia “es la facultad de los individuos que, receptivos a la casualidad, hacen de la misma inferencias valiosas, deducciones que contribuyen a la ampliación de los campos del saber y a la innovación”.

Cristóbal Colón, Fleming o 3M pudieron simplemente obviar esos resultados no esperados, pero tuvieron la intuición, la sagacidad y la curiosidad para profundizar en los mismos y dar con innovaciones disruptivas.

Y es que, como sostiene Ikujiro Nonaka, experto en creación del conocimiento y autor de The Knowledge-Creating Company: How Japanese Companies Create the Dynamics of Innovation, la creatividad en la empresa no siempre viene del orden. El caos es también un buen caldo de cultivo para la innovación, siempre y cuando tengamos la mente abierta y sepamos escuchar nuestras corazonadas.

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Las barreras a la creatividad en la empresa

Es cierto que, en las organizaciones, es esencial contar con una buena planificación, orden y metodología de trabajo. Pero este modelo lineal también puede generar bloqueos a la creatividad en la empresa.

En concreto, Alicia Palomares, en La magia de la serendipia en los procesos de innovación, se refiere a las siguientes barreras generalizadas en los procesos de innovación:

  • La excesiva planificación nos obliga a seguir por un camino marcado, sin tener la flexibilidad de indagar nuevas alternativas.
  • Además, este enfoque de trabajo encorsetado genera que se imponga una “rutina”, donde los trabajadores tienden a repetir día tras día la misma conducta. Y, como dijo Albert Einstein, no podemos esperar resultados diferentes si siempre hacemos lo mismo.
  • Basamos la creatividad en la empresa sobre modelos lógicos de razonamiento que suelen llevarnos a las mismas conclusiones, olvidando la capacidad disruptiva del pensamiento divergente o lateral.
  • Enfocamos todos nuestros esfuerzos en conseguir una meta predeterminada, lo que genera un efecto de “visión túnel” que nos hace rechazar automáticamente cualquier idea que no sea la establecida.
  • Las organizaciones se convierten, gran parte del tiempo, en espacios endogámicos, donde las personas se rodean de otros profesionales con ideas y personalidades similares, reduciendo el impacto de la diversidad.
  • Otra barrera a la creatividad en la empresa, según la autora, son las actitudes arrogantes y de superioridad que tienen muchos profesionales, considerando que los demás no pueden enseñarles nada nuevo.

Serendipia para impulsar la creatividad en la empresa

Ante estos límites de la planificación, muchas organizaciones apuestan por estrategias basadas en la serendipia para fomentar la creatividad en la empresa.

Se trata, según señala Virginio Gallardo en Serendipia, el valor del caos y de esperar lo inesperado, de entender que “el aparente caos de nuestra realidad empresarial a menudo es la mejor fuente de creatividad e innovación”.

Para ello, Federico Henríquez, en el artículo Serendipia ¿Qué es y cómo te ayudará a innovar?, nos propone tres consejos para aprovechar esta capacidad innovadora que duerme en los hallazgos aleatorios:

  • Compartir y escuchar. Comentar con otras personas –de la esfera profesional y personal- nuestras preocupaciones, necesidades o dudas y escuchar sus planteamientos ante un problema es una buena forma de abrir el pensamiento lateral. No será la primera vez que el comentario de un niño conduce a ese momento ‘Eureka’ tan deseado.
  • Dejarse sorprender. Debemos ceñirnos al plan establecido, pero con el suficiente margen para llevar a cabo experimentos irracionales que, con un poco de azar, aporten nuevas e inesperadas ideas. Debemos estar atentos al momento en el que, como a Newton, nos caiga la manzana en la cabeza.
  • Pensar ‘outside the box’. Para impulsar la creatividad en la empresa, también debemos desembarazarnos de las ideas preconcebidas y plantear perspectivas que nos hagan pensar fuera de la caja e ir más allá de las pautas lógicas que habitualmente sigue la mente humana.

Para llevar a cabo este cambio de modelo en la forma de innovar, en el Grupo P&A ponemos a disposición de las organizaciones el programa Embracing Change, dirigido a que todos los miembros de la compañía conciban las amenazas como oportunidades, disminuyan su resistencia al cambio y aceleren el proceso de adaptación al nuevo enfoque.

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