• es
  • pt-br
  • pt-pt
  • fr-fr
(+34) 902 207 782

Blog sobre Retención y Desarrollo
del Capital Humano

El liderazgo consecuente o cómo ganarse la confianza del equipo

Una de las cualidades que definen a los líderes extraordinarios es su capacidad de inspirar y motivar a los equipos, pero ¿cómo se consigue que los trabajadores sigan a un directivo? Ejercer un liderazgo consecuente, donde los comportamientos concuerden con el discurso, es una de las claves para ganar la confianza y el respeto de la plantilla.

¿Qué es el liderazgo consecuente?

Según sostiene Telmo Becerra en El líder consecuente, los ejecutivos que ejercen este estilo de liderazgo son aquellos que “aportan valor a su empresa y que demuestran con sus actos aspectos positivos beneficiosos para la organización”.

Guía: ¿Cómo ser un buen líder de equipo?

En este sentido, D. Stanley, autor de Congruent Leadership: Values in Action, explica que “el líder consecuente es aquel que es seguido porque sus valores y creencias son congruentes con sus acciones”.

Así, en Liderar con coherencia, María Julieta Balart Gritti define al líder consecuente como “aquel que, en determinadas situaciones, en lugar de hacer lo que siente, lo que le resulta más fácil o más cómodo, piensa antes de actuar en las posibles consecuencias que pueden tener sus actos en los sistemas con los que interactúa para evitar impactos no deseados”.

“Tus actos siempre hablan más alto y más claro que tus palabras”

Stephen Covey

Se trata, por tanto, de liderar con el ejemplo como medio para obtener la confianza del capital humano, midiendo con la misma vara que somos medidos, actuando de acuerdo a nuestros principios y manteniendo el equilibrio y la equidad en nuestras acciones”, añade Elkin Darío Botero Ramírez en Coherencia, ingrediente fundamental del liderazgo.

¿Por qué es importante ser consecuente?

Para Bill George, autor de Authentic Leadership: Rediscovering the Secrets to Creating Lasting Value, “el auténtico líder practica sus valores de forma consistente, es decir, es fiel a sí mismo y a sus creencias y, por ello, logra generar confianza y desarrolla relaciones sinceras con los demás que permiten ser seguidos por los trabajadores”.

Y es que, como afirma Dave Cooke en Congruent Leadershipnada destruye más la credibilidad de un líder que los comportamientos incongruentes. Por ejemplo, un CEO que es descubierto actuando de forma fraudulenta, cuando siempre ha pregonado la integridad y ética como valores de la compañía, causará un grave perjuicio en el respeto que hasta entonces le conferían sus trabajadores.  Así, “cuando las normas extraoficiales de una corporación difieren marcadamente del código y la ética formal o de la conducta personal del director ejecutivo, entonces están destinadas a ser problemáticas”, señala Warren G. Bennis en su libro Conducir gente es tan difícil como arrear gatos: ¿los líderes se pueden hacer?.

“El ejemplo tiene más poder que las reglas”

Nikolái Gógol

Al fin y al cabo, la coherencia aporta conocimiento al personal sobre las líneas a desarrollar. “Cuando los equipos perciben coherencia entre lo que dicen y hacen los líderes, están mucho más dispuestos a seguirlo” añade César Castro en Liderazgo empresarial: la importancia de ser consecuente

De hecho, los expertos en Liderazgo Jack Zenger y Joseph Folkman realizaron una investigación a partir de evaluaciones 360 de 87.000 directivos para identificar qué generaba la confianza de los trabajadores en los líderes, llegando a la conclusión de que un comportamiento coherente, junto a la creación de relaciones personales y su buen juicio, constituyen las tres claves para contar con el respeto y seguimiento de los equipos. Tanto es así que, cuando los directivos fueron calificados como “incoherentes”, los niveles de confianza hacia ellos bajaron 17 punto, según ponen de manifiesto en el artículo The 3 Elements of Trust, publicado en la Harvard Business Review

¿En qué consiste ser consecuente?

En este sentido, la consultora Zenger&Folkman también determinó en su estudio qué comportamientos van asociados a ese liderazgo consecuente. Tras analizar las evaluaciones, detectaron que ser coherente supone:

  • Ser un modelo a seguir y dar un buen ejemplo.
  • Poner en práctica lo que se predica.
  • Honrar los compromisos y cumplir las promesas.
  • Estar dispuestos a ir más allá de lo que se necesita hacer.

“Los comportamientos, especialmente los de la parte superior, deben encarnar la nueva visión dentro y fuera del campo de batalla”

Brent Gleeson

¿Cómo potenciar la coherencia en el liderazgo?

Por su parte, Bernd Geropp, en Consistent leadership is key to success: How to act and stay consistent as a boss, recopila 7 pautas para practicar el liderazgo consecuente:

  1. Mantener los compromisos adoptados, sin importar a quién se ha dado la palabra o la poca relevancia que, para el líder, pueda tener esa promesa. Por ejemplo, si un ejecutivo cita a un empleado el miércoles, a las 11:00, el directivo debe estar a la hora fijada, porque de lo contrario se destruye la confianza creada.
  2. Registrar los acuerdos realizados, poniendo por escrito esos pactos como forma de demostrar la intención del directivo de llevar a cabo el compromiso asumido. Así, si el líder ha accedido a que un trabajador se tome unos días de descanso, plasmarlo de forma escrita genera al empleado una sensación de seguridad sobre el futuro cumplimiento del acuerdo y, por tanto, mejora la confianza hacia su jefe. No es necesario realizar un documento formal; basta con enviar un correoelectrónico.
  3. Enfocarse en las metas importantes. Cuando un líder está tratando de implantar cambios en la empresa, no puede esperar que estos se lleven a cabo de forma inmediata o todos a la vez, pues las nuevas reglas no solo deben ser escuchadas, sino también comprendidas y asumidas por los empleados. Por ello es importante priorizar objetivos e ir paulatinamente introduciendo pequeños avances. 
  4. Establecer objetivos medibles. Otra forma de ejercer un liderazgo consecuente es establecer metas medibles. Plantear propuestas como “mejoraremos el bienestar del personal” o “vamos a reforzar la comunicación” puede ser peligroso y ser visto como cortinas de humo que nunca llegan a materializarse. En lugar de eso, es más recomendable fijar objetivos concretos, con plazos de ejecución determinados y KPIs para medir su impacto.
  5. Llevar a cabo evaluaciones constantes. La verificación del desempeño de cada trabajador es crucial, aunque no suele ser urgente, por lo que muchos directivos caen en el error de ir postergando estas reuniones, en parte también por el temor que produce tener que emitir un feedback, especialmente el correctivo, al equipo. Sin embargo, solo con una retroalimentación constante y sincera entre jefe y subordinados se puede conseguir una relación positiva que refuerce la confianza hacia el líder. 
  6. Celebrar el éxito. El liderazgo consecuente también supone reconocer el trabajo de los empleados, pues este sencillo gesto fortalece el espíritu de equipo y permite a los profesionales saber que están en el buen camino.
  7. Actuar de forma equitativa. Por último, un buen directivo debe tratar a los trabajadores de forma equitativa, sin que haya un trato de favor a algunos miembros del equipo. Si los empleados sienten que el líder tiene preferencias por unos compañeros, propiciará la desmotivación del resto, causando a medio plazo la pérdida de compromiso y la aparición de rumores. 

Para trabajar el liderazgo consecuente y potenciar la confianza de los equipos, el Grupo P&A pone a disposición de las empresas el taller Inspiring Leader, desarrollado en colaboración con Zenger&Folkman, un programa formativo donde los directivos y mandos intermedios aprenderán los comportamientos o hábitos que utilizan los líderes más eficaces en este campo y cómo ponerlos en acción.

New Call-to-action

Julian Mesa Martinez Especialista en Liderazgo Grupo P&A

No hay comentarios

No hay comentarios todavía.

Dejar un comentario