Como sostiene Paul Watzlawick, autor de la Teoría de la comunicación humana, es imposible no comunicar. Nuestras expresiones, nuestros gestos, nuestra posición y hasta nuestros silencios están transmitiendo mensajes de forma constante. De hecho, el lenguaje no verbal representa el 90% de la información que percibe nuestro interlocutor, según las investigaciones de Albert Mehrabian y Morton Wiener recogidas en Decoding of Inconsistent Communications. In: Journal of Personality and Social Psychology. Pero ¿sabes de qué esta compuesto este tipo de comunicación? Te explicamos en qué consiste la kinésica y la proxémica. 

kinésica y proxémica

Concepto de kinésica, proxémica y paralingüística

La comunicación kinésica y proxémica, junto a la paralingüística, conforman lo que se denomina lenguaje no verbal. ¿Qué abarca cada una?

  • Paralingüística. Se trata de la más cercana a la comunicación oral, pues engloba los aspectos no semánticos del lenguaje, como el tono de la voz, el ritmo, el volumen, el timbre o los silencios.
  • Kinésica. Etimológicamente proviene de la palabra griega ‘kinesis’, que significa movimiento. Se refiere a aquella información que se ofrece a través de los mensajes corporales no verbales. Por tanto, esta disciplina -desarrollada por el antropólogo Ray Lee Birdwhistell- es la encargada de estudiar la capacidad expresiva del movimiento corporal.
  • Proxémica. En este caso, el campo de estudio, impulsado por Edward Hall, se centra en la distancia interpersonal que guardan las personas a la hora de hablar entre ellas y está influenciada por la confianza existente, la personalidad de los intervinientes, el contexto, la edad o la cultura.

Ejemplos de comunicación kinésica y proxémica

Centrándonos en las modalidades estrictamente corporales, pasemos a analizar qué elementos se dan en cada caso a través de ejemplos ilustrativos.

5 supuestos kinésicos

En el caso de la comunicación kinésica, esta se produce en las siguientes situaciones:  

Gestos

Los movimientos con el cuerpo y las posturas, principalmente ejecutados con los brazos, las manos y la cabeza, pueden expresar infinidad de emociones y sensaciones.  Dentro de estos se pueden diferenciar:

    • Emblemas: los que se realizan de forma consciente y son reconocidos de forma general. Es el caso de levantar el dedo pulgar hacia arriba con el puño cerrado simbolizando un ok, mientras que hacia abajo representa lo contrario.
    • Ilustrativos: acompañan a la comunicación verbal, reforzando lo que se dice a través de las palabras, como encogerse de hombros mientras se expresa que se desconoce la respuesta a una pregunta.
    • Reguladores: aquellos que se emplean para dirigir el diálogo, ya sea para parar al interlocutor (como levantar una mano), pedir que continúe (asentir con la cabeza), invitar a otra persona a participar (mirándola o señalándola con el dedo)…
    • Adaptadores: los que expresan emociones que se intentan esconder y se dan en situaciones en las que el estado de ánimo del emisor no se corresponde con la situación. Se trata, por ejemplo, de tamborilear los dedos en una reunión a consecuencia del nerviosismo.

Ejemplo: si ves a un empleado dirigirse a paso apresurado a tu despacho, sabes que hay algo urgente que debe contarte.

Expresiones del rostro

Ttodas las personas pueden emitir hasta 1.000 expresiones diferentes con su cara, según las combinaciones que se realicen de siete emociones principales definidas por Paul Ekman en su obra Emotion in the human Faces:

    • Enfado: caracterizado por el ceño fruncido, las cejas hacia abajo, la mirada fija y los labios apretados.
    • Desprecio: denotado por levantar ligeramente un lado de la comisura de los labios y mantener la mirada fija, aunque algo perdida.
    • Asco: cuando el rostro muestra el ceño fruncido y los ojos algo cerrados, mientras el labio superior aparece levantado.
    • Miedo: en el que las cejas aparecen muy levantadas, los ojos extremadamente abiertos (con los párpados superiores arqueados y los inferiores en tensión) y la boca entreabierta.
    • Felicidad: representada por la aparición de arrugas en los laterales exteriores de los ojos y los pómulos y labios elevados.
    • Tristeza: cuando el párpado superior está ligeramente cerrado, la mirada, algo perdida y la comisura, hacia abajo.
    • Sorpresa: en este caso, los ojos se muestran muy abiertos, la boca entreabierta y las cejas levantadas.

Ejemplo: siguiendo con el caso anterior, ¿qué cara presenta el trabajador que va a tu encuentro? En función de su expresión podrás averiguar, antes de que hable, si trae una buena o una mala noticia.

Mirada

El brillo de los ojos, el movimiento de los globos oculares o la dilatación de la pupila aportan gran cantidad de información, muchas veces emitida y decodificada de forma inconsciente. Así, una mirada fija puede denotar interés por lo que se está diciendo, aunque si es demasiado persistente puede significar amenaza.

Ejemplo: estás transmitiendo un feedback correctivo a un colaborador y, de pronto, percibes cómo sus ojos se humedecen. Es ahí cuando sabes que la conversación le está afectando emocionalmente y buscas un enfoque constructivo para que la crítica sirva como resorte para la mejora. 

Sonrisa

Aunque se asocia con la felicidad, lo cierto es que la sonrisa puede contener hasta 18 tipos de emociones diferentes, según Ekman, como desprecio, ironía, resignación… Una sonrisa que no va acompañada por el resto de gestos faciales asociados a la felicidad hacen que esta sea falsa o forzada.

Ejemplo: ¿qué te transmite una sonrisa de medio lado de un accionista mientras expones el plan estratégico de la empresa? Seguramente, sientas cierta hostilidad o descrédito por su parte respecto a tu proyecto, ¿verdad? 

Tacto

Una palmada en el hombro, los cambios de presión del contacto, un contacto corporal largo… El contacto físico también tiene mucho que aportar como parte de la comunicación kinésica.

Ejemplo: el apretón de manos es un gran canal de información. Una mano pusilánime puede transmitir apatía o falta de proactividad, pero uno apretón excesivamente fuerte, por el contrario, puede denotar impulsividad y ausencia de control. 

5 casos proxémicos

Analizados los elementos de la comunicación kinésica, la proxémica también dispone de varias categorías. Se trata de las diferentes distancias que pueden darse:

Íntima

Se refiere a la separación que mantenemos en círculos íntimos, como puede ser con amigos muy cercanos o familiares. En este caso, la distancia oscila entre 0 y 45 centímetros.

Ejemplo: es el caso de las conversaciones con tu pareja, pero esta comunicación también puede ser usada como intimidación. ¿Nunca nadie te ha hablado tan cerca que te ha hecho sentir amenazado? 

Personal

Es aquella distancia que mantienen dos personas que mantienen una relación de confianza, sin llegar a ser íntimos, como ocurre con un compañero de trabajo. En estas circunstancias, la separación va de los 45 centímetros a 1,20 metros.

Ejemplo: fíjate en la distancia que mantienes con tus hijos y la que hay cuando hablas con tus colegas. ¿A que hay más separación en esta última? 

Social

Este nivel de proxémica también es habitual en el ámbito laboral y comprende la separación de entre 1,20 y 3,60 metros. Suele darse en relaciones de trabajo, sociales o comerciales.

Ejemplo: cuando viene el representante de una nueva empresa proveedora a negociar el contrato, mantendrás esta distancia, un poco más amplia que si el que está sentado frente a ti fuera un empleado de tu equipo. 

Pública

En escenarios formales o en los que hay numerosas personas, la distancia proxémica se amplía hasta los 7,50 metros.

Ejemplo: si das una conferencia o tienes que ofrecer un discurso en público, esta es la separación que habitualmente mantienes.

Congelada

Por último, Martin Joos, en The Five Clocks, habla de un quinto nivel de comunicación proxémica. Se trata del nivel “congelado”, referente a aquellas situaciones en las que las personas permanecen extrañas, lejanas, diluyendo el carácter personal de la interacción.

Ejemplo: sería el caso de una charla en público ante un auditorio inmenso, hasta el punto de que algunos de los asistentes te vean casi como una hormiguita. Así, ante la dificultad para visualizar las expresiones faciales o pequeños gestos, es importante resaltar los movimientos del cuerpo para llegar con claridad a todos. 

Nota: Es evidente que los análisis proxémicos están afectados por la pandemia actual, ya que la distancia impuesta como el confinamiento no permiten expresar los sentimientos, o hay que expresarlos forzadamente; situaciones que nos genera múltiples frustraciones y desasosiegos, especialmente con aquellos que no pueden entender la situación ( por ejemplo los niños).

Como ves, las investigaciones científicas desvelan la importancia de la comunicación no hablada dentro de las interacciones humanas. En el sector empresarial, dominar la kinésica y proxémica es muy importante para entablar relaciones con todos los stakeholders. De ahí que la capacidad de comunicación sea una de las características de los líderes extraordinarios. Ahora puedes reforzar esta habilidad con el programa The Extraordinary Leader del Grupo P&A, conociendo la eficacia de tu liderazgo y diseñando un plan de acción para situarte entre los mejores directivos del mundo.

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