• es
  • pt-br
  • pt-pt
(+34) 902 207 782

Blog sobre Retención y Desarrollo
del Capital Humano

Asertividad laboral: seis pasos para practicarla

Potenciar la asertividad laboral es clave en un entorno empresarial donde las relaciones humanas están sujetas a grandes niveles de estrés, ya que solo mediante este comportamiento se pueden construir culturas participativas y basadas en la confianza que impulsen la excelencia de la compañía. Ahora bien, para conseguirlo, hay que tener claro qué es la asertividad en el trabajo y cómo desarrollarla.

Asertividad laboral: seis pasos para practicarla

Los tipos de comunicación

En las relaciones entre personas, existen tres modelos de comunicación:

Guía gratuita: Cómo formar líderes e impulsar el talento en las empresas

  • Pasivo. En este caso, el interlocutor no defiende su postura para evitar que se produzcan conflictos. Sería el caso del jefe que no evidencia el error de un trabajador para que este no se sienta ofendido o enemistado con su superior.
  • Agresivo. Se trata de la situación contraria, es decir, anteponer el criterio propio por encima del resto, llegando a usar para ello conductas ofensivas, deshonestas o manipuladoras. Siguiendo el ejemplo anterior, un estilo agresivo llevaría al superior, no solo a poner de manifiesto el fallo del profesional, sino hacerlo en un tono ridiculizante ante el resto de compañeros.
  • Asertivo. La conducta asertiva, por su parte, se configura como la ideal, ya que posibilita que los individuos evidencien sus ideas, emociones u opiniones de forma directa, pero teniendo en cuenta y respetando las ideas, emociones y opiniones del resto. Estaríamos en este supuesto cuando el directivo le explica al empleado qué ha hecho mal desde un punto de vista positivo, comprensivo y respetuoso.

Concepto de asertividad laboral

La primera definición de asertividad se la debemos a Joseph Wolpe que, en su libro Psicoterapia por inhibición recíproca, se refiere a esta habilidad como  “la expresión adecuada dirigida a otras personas de cualquier emoción que no sea la respuesta de ansiedad”. Por tanto, la asertividad es un concepto íntimamente relacionado con la inteligencia emocional y gestión de los sentimientos y es uno de los pilares para generar confianza, autoestima, seguridad y respeto en cualquier ámbito de la vida.

En este sentido, según Carlos Mora Vanegas, autor de Autoestima y asertividad en el trabajador y gerencia venezolana, la asertividad permite que “los estímulos que nos llegan sean los que exactamente nos fueron enviados y hace que enviemos aquellos mensajes que en realidad queremos mandar y que esencializan nuestro respeto y el de los demás”.

No se trata de dar la razón a los demás para no dañar los sentimientos o crear conflictos, sino en poner en valor nuestras ideas desde el respeto hacia los demás y siempre tratando de causar el menor perjuicio en el receptor. Según apunta Walter Riso en Cuestión de dignidad: el derecho a decir NO, “una persona es asertiva cuando es capaz de ejercer y/o defender sus derechos personales, como por ejemplo, decir ‘no’, expresar desacuerdos, dar una opinión contraria y/o expresar sentimientos negativos sin dejarse manipular, como hace el sumiso, y sin manipular ni violar los derechos de los demás, como hace el agresivo.

Por tanto, de acuerdo con José Alberto Cardona, autor de La asertividad en el trabajo, la conducta asertiva abarca:

  • El derecho a expresar nuestras ideas y emociones.
  • El derecho a usar nuestro tiempo, cuerpo y dinero como queramos.
  • El derecho a decidir cuándo podemos/queremos o no ayudar a alguien.
  • El derecho a preguntar y pedir ayuda cuando lo consideremos necesario.
  • El derecho a cambiar de ideas, pensamientos y formas de actuar.
  • El derecho a dejar de sentirnos inferiores y comenzar a lograr el éxito.

Importancia de la asertividad laboral en los líderes

Como consecuencia, añade el trabajo de Cardona, “una conducta asertiva facilita un flujo adecuado de información en los grupos de trabajo y potencia la creación de más de una solución a los posibles problemas laborales que vayan surgiendo en el día a día“.

Y es que las empresas están conformadas por constantes interacciones humanas y, por ello, es esencial utilizar un estilo de comunicación asertivo a nivel organizacionales para establecer vínculos sólidos entre los profesionales, un objetivo especialmente necesario en el caso de los directivos y líderes. “En cada una de las cosas que hacemos cotidianamente estamos relacionándonos con los demás, y la manera en que lo hacemos permite que estas relaciones se faciliten o se entorpezcan”, explica Mirta Margarita Flores Galaz, en su trabajo Asertividad: una habilidad social necesaria en el mundo de hoy.

En esta misma línea, cabe destacar el trabajo desarrollado por Zenger&Folkman sobre la importancia de la asertividad laboral de los líderes. Si bien los expertos en Liderazgo y Recursos Humanos puntualizan que esta cualidad no es por sí misma la principal habilidad que identifique o no a los líderes extraordinarios, sí que influye notablemente en el grado de excelencia de los altos ejecutivos.

En concreto, el estudio evidencia que solo el 4,2% de los líderes que obtuvieron una alta calificación en el parámetro de toma de decisiones, pero baja en el de asertividad laboral, se situaron en el grupo de los denominados líderes efectivos. En cambio, el 12,5% de los directivos que fueron puntuados con altas notas en dirección asertiva, pero bajas en la correcta toma de decisiones consiguieron entrar en el percentil de los líderes efectivos. Ahora bien, estos porcentajes se dispararon al 71% cuando los ejecutivos registraron altas calificaciones en ambas capacidades.

Claves para potenciar la asertividad laboral de los directivos

Como consecuencia de sus investigaciones, Zenger&Folkman en el artículo The 6 Secrets Of Successfully Assertive Leaders, recopilan una batería de medidas para desarrollar la asertividad laboral en los perfiles directivos de las empresas:

  1. Conexión global. Los líderes asertivos interaccionan con todos los profesionales que forman parte de la compañía, independientemente del nivel o departamento al que pertenezcan, tratando de crear vínculos a través de comunicación clara, directa y personal.
  2. Honestidad útil. Los comentarios emitidos de forma incorrecta pueden crear desánimo, desmotivación o enfado en el personal, por lo que los expertos aconsejan comunicarse desde la sinceridad, pero reflexionando sobre cómo conseguir que el mensaje sea útil para todas las partes.
  3. Como vimos, si a la asertividad laboral se le une la capacidad de tomar decisiones, la excelencia del líder es mucho mayor. Para conseguirlo, los expertos recomiendan realizar un profundo análisis de todos los hechos, examinar las tendencias y, sobre todo, involucrar a los colaboradores en el proceso.
  4. Dar ejemplo. Cuando un líder quiere que otra persona modifique su comportamiento es necesario que, previamente, el directivo haya demostrado que es capaz de pregonar con el ejemplo.
  5. Crear relaciones positivas dentro de la empresa, gracias a la asertividad laboral, permite también a los directivos construir climas de confianza que lleven a los trabajadores a seguirles desde el respeto y admiración. El líder autoritario puede imponer su criterio, sí, pero a base de resistencia y desconfianza.
  6. Implicación. Los líderes efectivos no se guían por la búsqueda de un reconocimiento o éxito profesional, sino que tratan de implicar a todos los empleados en la consecución de un objetivo común, lo que se convierte en una garantía de éxito del proyecto.

¿Quieres convertirte un líder extraordinario y marcar una diferencia profunda en tu compañía? Descubre el programa Extraordinary Leader que desarrollamos en el Grupo P&A, como partners de la consultora internacional Zenger&Folkman.

New Call-to-action


Noelia Estebane

No hay comentarios

No hay comentarios todavía.

Dejar un comentario