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Blog sobre Retención y Desarrollo
del Capital Humano

10 tipos de explicaciones visuales para potenciar el ‘Visual Thinking’

Imagina que cuando llegas a una intersección vial ves un cartel en el que tienes que leer: “Reduzca la velocidad hasta detenerse con suavidad, mire a ambos lados de la carretera y, una vez que confirme que no viene ningún otro vehículo, reanude la marcha”. ¿Muy largo –y peligroso-, verdad? En su lugar, encontramos identificativas señales rojas octogonales con la palabra Stop que, a modo de explicaciones visuales, nos transmiten en décimas de segundo toda la información anterior.

10 tipos de explicaciones visuales para potenciar el ‘Visual Thinking’

Nuestra mente tiene preferencia por el contenido gráfico, procesando 60.000 veces más rápido una imagen que un texto. No es de extrañar que el sentido de la vista acapare el 50% de los recursos del cerebro, según asegura Daniel Silverman en Más visuales, una explicación científica. De ahí que el aprendizaje y la comunicación a través de explicaciones visuales esté extendiéndose en todos los ámbitos, desde la educación de los menores, hasta el desempeño profesional de los adultos.

La percepción visual para el aprendizaje

Cuando hablamos de aprendizaje visual nos referimos a “un método que utiliza un conjunto de organizadores gráficos con el objeto de ayudar, mediante el trabajo con ideas y conceptos, a pensar y a aprender más efectivamente, según la definición recogida en el artículo Organizadores gráficos de Eduteka.

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Y es que, desde principios del siglo XX, los investigadores han demostrado que las imágenes pueden interpretarse igual que un texto escrito. “La visión implica captar la información visual, procesarla y obtener un significado, para poder interpretar y comprender todo lo que nos rodea”, señala Elisa Aribau en La importancia de la percepción visual en el proceso de aprender a leer.

No solo eso; como añade George Purves Dale en el libro Neurociencias, la visión se ha convertido en uno de los sentidos más relevantes, “puesto que la mayor parte de las actividades que el ser humano realiza dependen de la información que llega a la retina y que luego es seleccionada y procesada por la corteza visual”. “Escuche un fragmento de información y tres días después recordará el 10% de él. Agregue una imagen y recordará un 65%”, sostiene el Dr. John Medina en Brain Rules.

Como consecuencia, las explicaciones visuales son una poderosa herramienta para adquisición de conocimiento en todos los ámbitos, incluido el empresarial, donde cada día cobra más protagonismo el Visual Thinking, es decir, usar dibujos para facilitar el aprendizaje.

Funciones de las explicaciones visuales

De hecho, las metodologías Agile promueven el empleo de explicaciones visuales como facilitadoras de la comunicación y el pensamiento creativo de los equipos, entendiendo aquellas como “una representación visual que establece relaciones jerárquicas y paralelas entre conceptos amplios e inclusivos y aquellos más específicos”, según las concibe Agustín Campos en Mapas conceptuales, mapas mentales y otras formas de representación del conocimiento.

“La comunicación ágil reconoce que la mayoría de las personas, la mayoría de las veces, están demasiado ocupadas para leer los detalles, por lo que, de forma predeterminada, los comunicadores ágiles simplifican y resumen, ayudando a sus lectores a comprender los conceptos básicos de manera muy fácil y rápida”, comenta Giles Turnbull en A Guide to Agile Communication.

En concreto, las explicaciones visuales contribuyen en los siguientes aspectos:

  • Clarificar las ideas. Mediante las imágenes, los profesionales percibimos fácilmente cómo se conectan las diferentes ideas entre sí y mediante qué tipo de relaciones (causales, temporales, asociativas, etc.) facilitando el descubrimiento de patrones, relaciones e interrelaciones entre los contenidos y obteniendo una comprensión más global sobre cualquier asunto.
  • Detectar los errores. Del mismo modo, la mayor facilidad para interpretar las representaciones gráficas permite que los equipos puedan detectar posibles fallos en el proyecto.
  • Reforzar el conocimiento. Al mismo tiempo que favorecen el aprendizaje de los demás, al elaborar las explicaciones visuales también nos beneficiamos de esta metodología, ya que, mientras lo hacemos, podemos interiorizar la propia información.
  • Priorizar. También activamos nuestra capacidad de síntesis al elaborar organizadores gráficos, lo que nos ayuda a priorizar la información más relevante.
  • Integrar nuevos datos. Mediante las herramientas de Visual Thinking, los directivos y trabajadores podemos agregar nuevas ideas sobre las anteriores, integrando los datos sobre los conocimientos ya existentes, de modo que se genera un aprendizaje más profundo y con una perspectiva holística.
  • Impulsar la consecución de objetivos. Según la Ley de visualización formulada por Edward C. Peach en El Arte y la práctica de la visualización creativa, cuanto más nítida sea la imagen mental creada sobre una meta, más fácil resulta lograrla.

Tipos de organizadores gráficos

Ahora bien, existen numerosos modelos de explicaciones visuales que podemos emplear en la empresa en función del contenido que deseemos expresar. En concreto, los organizadores gráficos más usados por las compañías son:

  1. Esquemas. Son quizás los más populares, debido a su uso durante la formación académica, y consisten en la elaboración del resumen de una realidad compleja a través de categorías jerarquizadas. En el ámbito empresarial podemos emplearlos para presentar síntesis de extensos informes.
  2. Mapas conceptuales. Se trata de diagramas en los que recogemos proposiciones sobre conceptos y relaciones a través de palabras y flechas para crear una explicación gráfica que facilite la compresión sobre algún tema, como puede ser el propósito de una compañía o la estructura de la página web corporativa.
  3. Mapas mentales. A diferencia de los anteriores, estas explicaciones visuales pueden usar elementos gráficos y colores de todo tipo y tienen como objetivo el desarrollo de ideas secundarias a partir de un concepto central, favoreciendo el andamiaje de conocimientos nuevos con anteriores. Pueden usarse, por ejemplo, para plasmar el diseño de un nuevo producto.
  4. Mapas de Ideas. En esta modalidad no existen relaciones jerárquicas entre los diferentes elementos que la componen, sino que sirven para asociar ideas, palabras o conceptos, como las emitidas durante una sesión de brainwriting.
  5. Telarañas. Muy similares a los mapas conceptuales y de ideas, las telarañas se diferencian de los primeros en que no recogeremos palabras de enlace para plantear proposiciones y, de los segundos, en que las relaciones en estas explicaciones visuales sí son jerárquicas. Son aplicables, por ejemplo, para esbozar los vínculos entre los diferentes productos o servicios y los diversos públicos objetivos.
  6. Mapas semánticos. Nos permiten observar un concepto con sus ideas relacionadas, ya sea por razones semánticas, genéricas, valóricas, etc. Nos pueden servir para recoger las competencias que debe reunir un candidato en un proceso de selección.
  7. Líneas de tiempo. En este caso, las explicaciones visuales tienen un orden cronológico o secuencial, representando las diferentes etapas que deben llevarse a cabo. Son muy útiles para plasmar el proceso de montaje de un artículo o el planning de trabajo de un proyecto, pues ayudan a organizar las tareas.
  8. Ruedas de atributos. Consisten en una representación visual del pensamiento analítico, favoreciendo que profundicemos en diferentes características de un objeto o persona determinada, como configurar el público objetivo de un producto.
  9. Diagramas de Venn. Se representan mediante círculos (que aluden a un concepto) que se sobreponen en una determinada área, mostrando las ideas que todos ellos comparten. Nos sirve, por ejemplo, para descubrir hacia dónde dirigir la empresa, viendo dónde converge lo que queremos hacer, lo que hacemos bien y lo que podríamos hacer cobrando.
  10. Diagramas causa-efecto. También conocidos como diagramas de Ishikawa o Espina de Pescado, se trata de plantear las causas –reales o potenciales- de un suceso, donde la columna del pez sería ese hecho y las diferentes espinas los motivos que lo han originado. Su empleo está muy extendido en los análisis de calidad o gestión de crisis.

Para reforzar el poder de las explicaciones visuales, en el Grupo P&A impartimos el curso de Técnicas de presentaciones en público, con el que los profesionales podremos mejorar nuestras habilidades expresivo-comunicativas personales, brindándonos las mejores soluciones para sintetizar mensajes y comunicarlos mediante soportes de imágenes fuertemente significativas.

Nuevo llamado a la acción

Mariano Opere Director de Estudios y RR.HH. en Grupo P&A
Consultor de Dirección, liderazgo y habilidades directivas, con larga experiencia en proyectos de consultoría en empresas internacionales y pymes

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