• es
  • pt-br
  • pt-pt
(+34) 902 207 782

Blog sobre Retención y Desarrollo
del Capital Humano

Los Líderes que necesita España

Como introducción conceptual a la parce central de este artículo en la que afrontaré la defensa del título del mismo, he querido antes hacer una pequeña revisión literaria de algunos de los libros y artículos de algunos de los que considero autores y expertos mundiales en liderazgo y que últimamente han publicado en relación al liderazgo y a como son y operan los grandes líderes. Me centraré en tres enfoques de tres autores, Richard Olivier, Michael Maccoby y John H. Zenger.

Liderazgo Inspiracional

Richard Olivier, es Director Artístico de Olivier Mythodrama, empresa que utiliza el teatro y en especial obras de Shakespeare para desarrollar habilidades de liderazgo. Antes ha sido un aclamado director de teatro durante más de 10 años y recientemente ha publicado el libro “Inspirational Leadership” donde nos aproxima al estudio y comprensión de estos líderes a través del análisis, interpretación y reflexión en torno a la obra Enrique V del afamado escritor inglés. Además Richard es hijo del afamado actor de teatro Laurence Olivier.

Richard va desgranando las características y procesos que sigue un líder inspiracional utilizando como médium la historia de Enrique V y sus discursos, cavilaciones y comportamientos a lo largo de las diferentes etapas de esa obra literaria.

En este camino de desarrollo de un líder inspirador, podemos observar en la obra Enrique V, cinco actos:

En el primer acto, Enrique V, el líder inspiracional, reflexiona sobre el pasado y sobre todo imagina el futuro, intenta buscar un propósito que de sentido a su vida se deja seducir por la intuición y la propia inspiración y crea una visión e imágenes de lo que considera un futuro mejor y retador. Una vez que tiene esta imagen de la visión la convierte en un proyecto, en una misión (incorporar Francia a Inglaterra en el caso de Enrique V) y por último la comunica y comparte con sus directivos (los generales y caballeros), y con el resto con su equipo (la tropa), estimulándolos, excitándolos y comprometiéndolos con el proyecto.

En un acto posterior, el líder, evalúa sus recursos y a sus tropas, viendo con quienes puede contar, quienes serán claves en la misión y quienes le traicionarán o no están suficientemente comprometidos con su propósito para apartarlos.

En el acto tercero, Enrique V da los primeros pasos de su misión y también se encuentra y enfrenta a los primeros problemas, bloqueos y obstáculos que tendrá que librar con tenacidad, esfuerzo y afirmación, motivando y apoyando a su tropa.

En el acto cuarto, el Rey, tras una gran batalla perdida, con multitud de bajas, con los ánimos de la tropa por los suelos y con pocas posibilidades de hacer realidad su misión, entra en depresión y empieza a dudar de su visión y sus capacidades. “La noche oscura del alma” en la obra de Shakespeare. Es en este punto, en estas situaciones donde la diferencia la marcan los líderes inspiradores. El Rey se hace cargo de la situación y hace visible su preocupación. Escucha discretamente a sus tropas para entender sus preocupaciones, ideas y pensamientos. Se aleja para estar solo, pensar y encontrar su verdad y ver si esta sigue alineada con su propósito, sacarse el peso de la duda y la inseguridad en solitario. Recupera los valores y el propósito vital que lo llevó hasta aquí, recarga sus pilas de energía y se vuelve de nuevo con la tropa.

En el último acto, Enrique V se reúne con sus tropas y a través de la que quizá sea la disertación o discurso mas inspirador de la literatura según muchos expertos mundiales tanto literarios como en liderazgo, les vuelve a infundir energía, les hace ver que la visión sigue siendo posible, que a pesar de los obstáculos y dificultades se puede conseguir, que vale la pena y que todos y cada uno de ellos se sentirán orgullosos de la hazaña. Tras ese acto se consigue alcanzar la misión y la visión compartida por todos se hace realidad.

Sin duda la literatura y el teatro nos pueden enseñar mucho sobre el comportamiento humano en general y sobre el liderazgo en particular. Seguro que muchos lectores han identificado esta historia y el comportamiento de Enrique V con el de alguna empresa y algún directivo o líder que conocen o han conocido.

El Líder Visionario y Narcisista

Otra forma de ver hacia los líderes carismáticos e inspiradores nos la acerca de manera magistral el profesor Michael Maccoby.

Michael es un experto internacional en antropología, psicología y psicoanálisis aplicado al trabajo, es presidente del Maccoby Group de Washington donde ha trabajado como consultor, formador y coach con empresas y directivos de más de 24 países. Autor de varias investigaciones y más de seis libros éxitos de venta sobre liderazgo y Management, ganó en el año 2000 el prestigioso premio McKinsey por su artículo “Narcissistic Leaders: the Incredible Pros, the Inevitable Cons” considerado uno de los dos mejores artículos de ese año. Imparte clases en Harvard, Universidad de Chicago, Universidad de Cornell, Universidad de California, l’Institut d’Etudes Politiques de Paris, Oxford Saïd Business School y en la Washington School of Psychiatry. Es aparte un fantástico profesor, una persona tremendamente humilde y un ser humano entrañable.

Michael define este tipo de líderes carismáticos y exitosos en función a su personalidad tipo (la personalidad narcisista según los criterios de clasificación de Freud), en función de su filosofía sobre el liderazgo y en función de una serie de cualidades o sistema de competencias que poseen que el agrupa entorno al concepto de inteligencia estratégica.

Las competencias o cualidades que definen la inteligencia estratégica que poseen según Maccoby todos estos líderes son: en primer lugar la capacidad de preveer el futuro y escanear oportunidades y amenazas del mismo. La segunda es la capacidad para construir relaciones productivas, trabajando en equipo y relacionándose exitosamente con sus grupos de interés (clientes, proveedores, etc.). La tercera cualidad es la capacidad para visionar el todo, tener perspectiva estratégica con pensamiento sistémico lo que le permitirá implementar su visión y por último la cuarta cualidad o competencia, sería la capacidad para inspirar, motivar, persuadir y desarrollar a sus colaboradores. Según la propia experiencia de Michael, no ha encontrado un solo gran líder de éxito en su carrera que no tuviera un alto nivel en estas competencias que componen lo que el denomina Inteligencia Estratégica.

Respecto a la filosofía o pensamiento de liderazgo de este tipo de líderes, Michael dice que “todos los grandes líderes están siempre en contacto con los valores de su gente y la cultura social de la organización. Son personas con carácter y altos estándares de integridad. Ellos también reconocen la importancia de las emociones, controlándose, gestionando las emociones negativas de sus colaboradores a través de la reducción de miedos y amenazas e infundiendo emociones y pensamientos positivos. Los grandes líderes cambian la incertidumbre por esperanza y el miedo por determinación y valentía.”

Respecto a su personalidad, y partiendo del modelo de Freud que diferencia entre tres tipos principales de personalidad normales (erótica, obsesiva y narcisista), Michael afirma tras haber pasado un test de personalidad a cientos de líderes de todo el mundo, que los grandes líderes en su mayoría tienen un perfil predominante de personalidad narcisista según esta tipología. Evitemos aquí las lecturas, asunciones o prejuicios negativos relativos al término Narcisista, ya que la descripción y caracterización según Freud de este tipo de personalidad, poco o nada tiene que ver con los comportamientos o descripción con la que de forma coloquial hablamos de un narcisista. Ya para Freud, este tipo de personalidad era la personalidad natural del líder y decía que “no hay tensión ni contradicción entre el ego y el súper-ego en este tipo de personas o lo que es parecido entre como son y como les gustaría ser”, el problema, con el que asociamos normalmente la palabra narcisista, es cuando en ejemplos muy extremos, estas personas llegan a creerse que son su súper-ego y que ya han llegado a ser como quisieran ser.

Este tipo de personalidades están muy orientadas al autodesarrollo, son muy independientes y atrevidas de forma que están poco abiertos al miedo o la intimidación. Su ego tiene una gran cantidad de energía disponible lo que se manifiesta en su iniciativa y la multitud de actividades que desarrollan…Son las personas de las que la gente normalmente decimos que tienen “mucha personalidad”, son perfectos para actuar como soporte de otros, para asumir roles de mando y liderazgo y para generar nuevos estímulos hacia la mejora o el desarrollo y cambiar o retar el estado normal o establecido de las cosas.

A partir de este modelo de Freud, Maccoby encuentra a través de la observación y el análisis que la mayoría de los líderes visionarios famosos, tanto buenos como Abraham Lincoln, J.F. Kennedy, Luther King o Obama, o malos como, Hitler, Mao, y Stalin comparten el mismo tipo de personalidad y la experiencia de una falta o relación débil con su padre y una fuerte con su madre. Estas personas en vez de haberse identificado con sus padres y haber desarrollado un fuerte súper-ego, han creado sus propios ideales del Ego, sus identidades y modos de pensar.

Seguro que a estas alturas ya muchos lectores han identificado alguna persona a la que conocen o han conocido, a la que consideraban un gran líder y que además encaja en gran medida con el perfil descrito por Maccoby.

Este modelo de Michael supone dos noticias buenas y una mala para aquellos que piensen en el desarrollo del liderazgo. Las buenas son que tanto la filosofía o pensamiento sobre el liderazgo como las competencias de Inteligencia Estratégica se pueden aprender y cambiar. La mala noticias es que la personalidad no.

El líder extraordinario e inspirador

Mi amigo, profesor y socio Jack Zenger nos da otra visión y perspectiva de los grandes líderes, en este caso desde un punto de vista mas científico, basado en datos e investigación y con un enfoque mas comportamental y menos filosófico o psicológico que los de Richard y Michael. Llegando desde diferentes fuentes y métodos, el modelo de Zenger se aproxima bastante como veremos al de Michael, sin contemplar la parte de personalidad del líder.

En su primera gran investigación y posterior publicación del best seller “The Extraordinary Leader”, Jack y su socio Joe Folkman demostraron después de evaluar 180 comportamientos en mas de 25.000 directivos de todo el mundo, que los mejores de estos líderes solo tenían 16 atributos o competencias en común y que estas se podían agrupar en cinco clusters o grupos: la integridad y el carácter como eje central, las habilidades interpersonales, las capacidades personales y técnicas, la orientación a resultados y la perspectiva estratégica y al cambio.

Además los autores demostraron empíricamente con robustos análisis estadísticos que este tipo de líderes conseguían mejores resultados en sus organizaciones, teniendo gente mas comprometida, vendiendo mas y mejor, con mejores calidades y servicio a sus clientes y haciendo ganar mas dinero a sus empresas.

Tras esta primera investigación y publicación juntos, Jack y Joe siempre eran cuestionados sobre si habría alguna de esas 16 competencias que fuera más importante, mas diferencias o que estuviera más correlacionada con la obtención de resultados. Para dar respuesta a esta pregunta, los autores, ayudados en esta ocasión por Scott Edinger, realizaron durante los años 2008 y 2009 una nueva investigación para dar respuesta a esta pregunta. La respuesta es que si, una de esas 16 competencias, “la capacidad para inspirar y motivar a otros” no solo es la que se demuestra como mas importante, sino que es la que es mas demanda por los colaboradores directos de los líderes evaluados y es la que tiene un mayor grado de correlación de Pearson con los cinco indicadores de rendimiento analizados. Una curiosidad, es la competencia de las 16 con una puntuación media más baja y además la menos común o normal en términos estadísticos.

Recientemente los autores han publicado un nuevo libro con McGraw Hill denominado “Inspiring Leader” y en el que mi empresa y yo mismo hemos colaborado para su edición y publicación en castellano hace tan solo unos meses. En el libro se recogen muchos de los hallazgos aquí mencionados pero además se profundiza en que hacen y como hacen este tipo de líderes inspiradores para serlo. Los autores descubren hasta diez comportamientos claves altamente correlacionados con la capacidad para inspirar, cuatro de ellos con una fuertísima correlación. Estos cuatro comportamientos comunes a este tipo de líderes son su capacidad para realizar conexiones emocionales, para conectar con la gente. Por otro lado son visionarios, son capaces de imaginar el futuro y de hacer comprensible, casi tangible esa visión. Por otro lado son capaces de transformar la visión en objetivos ambiciosos y retadores y por último tienen una habilidad especial para comunicar y para contar historias.

Seguro que en este caso el lector también habrá identificado a alguien que de una forma mayor o menor coincida con este perfil descrito por Jack y Joe.

Como podemos observar, después de esta breve revisión literaria de tres modelos actuales de liderazgo exitoso de tres autores de prestigio reconocidos internacionalmente, todos ellos con diferencias sutiles tienen mas cosas en común que en contra y representan un perfil de líder visionario, carismático, relacional, creativo e inspirador.

Los líderes que necesitamos

En estos tiempos de cambio que estamos viviendo donde palabras como crisis, recesión, despidos, paro, eres, concursos, deflación, llenan todos los días nuestros ojos y nuestros oídos a través de los diferentes medios de prensa y comunicación y donde se han convertido ya en los principales temas de conversación no solo en reuniones empresariales, discusiones políticas o foros económicos, sino también en bares, restaurantes, gimnasios, peluquerías y comidas familiares, se instala entre nosotros un clima de miedo y desconfianza propicio desde mi punto de vista y por lo que observo en mi contexto profesional para la aparición en todos los ámbitos de líderes pesimistas y malos agoreros que nos recuerdan las crisis del pasado y sus efectos, lo que hemos hecho mal para llegar aquí, que ya lo había advertido ellos, los devastadores efectos y consecuencias que esta crisis tendrá para todos y lo importante de ser realistas, poner los pies en la tierra y centrarnos en resolver los problemas.

Por lo que he podido observar, leer y aprender después de dieciséis años formándome y trabajando como consultor y formador en el campo de la estrategia y el desarrollo directivo y después de haber observado y conversado con cientos de directivos y líderes de empresas de todos los tamaños y sectores, siempre han co existido, con independencia de los nombres, etiquetas o modelos aplicables, dos estilos o personalidades de liderazgo que se enfrentan de forma totalmente opuesta a situaciones de cambio difíciles y complejas. Por un lado estos ya comentados que creen que el cambio y el progreso se consigue a través de centrarse en los problemas y su origen. Ven los problemas y los errores pasados como fuente de mejora a través de su análisis y solución. Por otro lado tenemos a los líderes inspiradores, líderes positivistas y entusiastas incluso en momentos como estos que generan el cambio a través de crear en nosotros la visión de un futuro mejor y que son capaces de unir las fuerzas de grandes equipos, grupos y colectivos en la búsqueda de un propósito común de mayor alcance.

Quizá sea porque yo me identifico más con estos últimos y por tanto mi opinión esté cargada de asunciones y prejuicios pero la realidad es que cuando analizo en perspectiva histórica empresas que he estudiado o con las que he trabajado, o la evolución de los países y todo ello en relación a sus líderes, encuentro pocos casos de éxito de líderes gestores y gran cantidad de casos de líderes inspiradores.

No encuentro que en países cargados históricamente de grandes problemas esto haya sido un acicate para su cambio o progreso, de hecho sigo viendo a la mayoría de ellos con los mismos o aún más problemas. Veo sin embargo el claro progreso de países como EEUU, Suecia, Holanda o Dinamarca con culturas y líderes mucho más centradas en el futuro, el sueño, la imaginación y la innovación.

No recuerdo el nombre de ningún gran líder político de estilo correctivo o gestor, sin embargo están grabados en mi memoria discursos de nombres como Kennedy, Mandela, Luther King o mas recientemente Obama que han sido capaces de impulsar enormes cambios en momentos difíciles haciendo soñar a la gente en un futuro mejor.

Tampoco se han fijado en mi memoria los nombres de líderes empresariales que hayan destacado por su capacidad para gestionar problemas o corregir situaciones. Mas bien recuerdo nombres de grandes líderes conocidos por todos como Welch, Bossidy, Gates o Jobs (nombrado recientemente CEO de la década por la revista Fortune) o de otros anónimos que yo he tenido el placer de conocer gracias a mi trabajo. En ambos casos son líderes que demostraban una increíble y atractiva personalidad, que eran admirados y seguidos de forma incondicional por sus colaboradores y que tenían la capacidad de poner imágenes al futuro, comunicar y compartir esas imágenes con sus seguidores y comprometerlos y unirlos a todos en torno a ellas para dar lo mejor de si mismos.

En los cuatro últimos meses, gracias a haber conocido a Richard Olivier y a Michael Maccoby en Kenya, en el programa internacional CCC para ejecutivos de HEC y la Oxford Saïd Business School. Gracias a compartir conversaciones y pensamientos con Marc Thompson, profesor de la Universidad de Oxford, mientras ambos disfrutábamos de un placentero mini safari en el Masai Mara. Gracias a haber participado en la adaptación, publicación y a haber escrito el prólogo a la edición en Castellano de la obra “El líder Inspirador” de John Zenger, Joe Folkman y Scott Edinger. Y gracias sobre todo a haber compartido unos días de trabajo y placer en Octubre con mi amigo, maestro y socio Jack Zenger en los que compartimos escenario para dar algunas conferencias, impartimos juntos algunos talleres y sobre todo tuvimos tiempo de hotel en hotel, de vuelo en vuelo y de comida en comida para charlar tranquilamente sobre las últimas investigaciones sobre liderazgo llevadas a cabo en EEUU, me he dado todo un atracón delicioso de liderazgo inspirador y he de decir que me repite pero me encanta que así sea y que este empacho no ha hecho mas que incrementar mi pasión sobre el tema y mi convencimiento de que es una necesidad imperiosa sobre la que trabajar en nuestro país si realmente queremos ponerlo en su conjunto, pero también a sus profesionales, empresas, estudiantes, universidades y escuelas en el mapa del mundo global y en la listas y Rankings de competitividad donde últimamente o no estamos o hay que irse a la parte final de la lista para encontrarnos.

Creo con sinceridad que uno de los grandes problemas a los que nos enfrentamos en nuestro país es el exceso de líderes mediocres y la falta en todos los ámbitos (político, empresarial, civil, sindical y educativo) de líderes inspiradores y auténticos, que nos ayuden a imaginar un futuro posible mejor para todos, que nos llenen de esperanza e ilusión y que aglutinen nuestras fuerzas y energía para hacerlo realidad.

Cambiar esta situación es parte de mi propósito profesional y vital como muchos ya saben, y también es parte de la misión de mi empresa.

” Este artículo ya fue publicado en el Blog personal el 5 de julio de 2011 y se ha decidido publicarlo de nuevo debido a su actualidad”  
Pablo Riera TáboasPresidente Grupo P&A
priera@grupo-pya.com

Bibliografía


– Richard Olivier. 2009. Inspirational Leadership, Londres: Paperback.

– Michael Maccoby. 2007. The Leaders We Need, And What Makes Us Follow, Harvard Business School Press.

– Michael Maccoby. Narcissistic Leaders, Who Succeeds and Who Fails. Harvard Business School Press.

– John H. Zenger, Joseph Folkman y Scott Edinger. 2009. The Inspiring Leader. New York: McGraw Hill

pyaadmin pyaadmin

No hay comentarios

No hay comentarios todavía.

Dejar un comentario